El tiempo transcurrido desde el último post de este blog hasta hoy, es la fecha exacta que duró congelado bajo las frías temperaturas de la impotencia y resignación, mi espíritu de guerra. Ese espíritu que engloba esas ganas de cambiar el mundo -empezando por mi pedacito de tierra-, mi ímpetu, mi empuje, la llama que me mantenía interesada, pendiente, en desacuerdo...
Cuando expresa el Señor Cabiya: "Que nuestra sociedad sea capaz de continuar sus quehaceres cotidianos con la pasmosa beatitud de los que poseen un búnker secreto abastecido para cincuenta años es una actitud suicida", nos llama a reflexionar ante la pasividad de nuestra actitud, de nuestra respuesta ante el restriego en nuestras caras de solo parte de los engaños a los que hemos estado sometidos a través de los años.
No es sino gracias al magnífico artículo de la periodista Sara Pérez, titulado "Las cuentas de Doña Margarita", que logra derretirse ese tempano de hielo plantado allí por toda la red de corrupción, que va desde el más alto funcionario, hasta los periodistas que por un par de pesos ocultan información. Le agradezco enormemente por ese fragmento de calidad periodística.
Personas como ella, que opinen de esta forma: "Lo cierto es que la disyuntiva no es inspiradora, tirar piedras a la luna, arar en el mar, sembrar en el desierto o no sembrar en ningún sitio, no arar en ninguna parte y tragarse las piedras...y esto no es ninguna democracia. La democracia no consiste en poder abrir la boca y emitir sonidos. Si fuera solo eso, los pericos y las cotorras tendrían también una democracia. En una democracia, debía existir un sentido de respeto a la integridad de l@s ciudadan@s. No debía ser tan fácil, tan natural, tan impune, lastimar y pasarle por encima a la ciudadanía, asaltándola con impuestos a cambio de nada, mermando la calidad de vida, desechando la vida misma de los sectores más desamparados, exprimiendo a la clase media, sembrando idiotez, obligando a la gente a envilecerse para sobrevivir, registrándole hasta las nalgas cuando les parece, por diversión y para chantaje. Las palabras debían tener un valor traducible en ejercicio práctico. En una democracia la gente no debía estar tan indefensa ante el poder. Yo no sé cuál es la salida, pero el silencio no es una opción. Conste, que quien le dice que el silencio no es una opción, es alguien que está JARTA de hablar y que pagaría por no hacerlo", son las que me recuerdan que el conformismo es el más grave error, la más grave demostración de debilidad y derrota a la que puede un pueblo abogar.
Y gracias a Dios, esta no es la única manifestación de excelencia periodística que se despliega entre las grandes personalidades del diario digital Acento.com.do. Queda demostrado por el periodista y escritor Pedro Cabiya en su publicación "Abre los Ojos". Que si no ha logrado despertar todo interés del pueblo Dominicano hacia la búsqueda y exigencia de la verdad, pues algo grave está pasando con nosotros como ciudadanos y personas con dos dedos de frente. Que en este escrito ofende a la población Dominicana, ¿Y acaso no se justifica o no es cierto?... yo lo apoyo 100%, estamos cruzados de brazos, dejándonos lavar el cerebro y entretenidos con las estupideces que nos ofrecen en los diarios y principalmente en la televisión nacional. Cuando descubres que en un 98% de los hogares, las personas pierden su tiempo viendo "Concursos de Dembow" y demás barrabasadas, no te cabe la menor duda de que de ese 4% deberíamos hacer al menos un 5%.
"En las referidas cuentas del Danske Bank y el CreditSuisse habrían 500 escuelas equipadas con pizarras inteligentes; cinco años de capacitación para todos los profesores de media y secundaria; varios hospitales, por lo menos 1,000 máquinas dializadoras y suficientes gasas, sueros, jeringuillas, alcohol y demás suministros básicos para varios años; habría en esas cuentas exactamente 16,000 pozos acuíferos para que las comunidades más aisladas puedan beber agua limpia; habría 160,000 viviendas de emergencia para nuestros ciudadanos que viven en casuchas hechas con basura; habría varios aumentos salariales para nuestros maestros; habría suficiente como para diseñar, ejecutar y sostener un plan de reciclaje ciudadano a nivel del país; habría un parque eólico, y hasta dos; habría suficiente para implementar un plan de emprendedurismo para jóvenes en todos los sectores más pobres de la República Dominicana, que comprenden, prácticamente, la casi totalidad del territorio nacional; habría dinero en euro suficiente para verterlo en investigaciones certeras que nos libren para siempre del dengue, la malaria, la filariasis; habría una biblioteca para cada vecindario; habría 5,000 becas universitarias...". - Abre los ojos. Pedro Cabiya.
Y si después de algo así, aún te sientes sin ganas de actuar, compatriota... le aseguro que ese interés del que cree que carece, se muere ahogado en las idioteces del medio que, efectivamente, si deja entrar en su mente por fáciles de digerir que son.
Mediante el blog del escritor, puede enterarse de cómo involucrarse en esta tarea que tenemos como población de indagar y conocer la verdad.
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